martes, 6 de septiembre de 2011

Ser nuestra propia Brujula?

Desprenderse, desasirse. Abrir los brazos y soltarse de aquellas creencias que nos definen (y limitan). Quien soy, quienes son los demás y como funciona el mundo. Todo un mar de simplificaciones que sirven como certezas para calmar nuestra angustia existencial, pero que también nos coartan y obligan a una vida que cada día mas se evidencia como plenamente in-sustantable ---psicológica, social y ecologicamente.
Según yo lo veo, el diseño de vida esbozado para el ser humano ha fracasado vilmente. Hoy mas que nunca estamos perdidos, adoloridos y aterrados ante un mundo al que ya no sabemos como meterle la mano, un mundo que cambia y colapsa a diario, y ante el, un ser humano al cual nunca se le ensenó a manejarse en el cambio y en la incertidumbre. Y es que pensemos en esto, cuando y en donde se nos enseñó a ser nuestra propia brújula para guiarnos este viaje de vivir? Abrir la mente, aguzar los 5 sentidos y sintonizar tanto con nuestro propio Yo (biológico y mental) como con el mundo exterior y encontrar así nuestro propio camino? Proyecto antagonico al de embotarmos con el consumo y las necesidades creeadas por otros para un ser humano en masa.
Y es que algo así tan emancipatorio da mucho miedo cierto? Para esto tendríamos no solo que ser muy valientes, sino que además tendríamos que ser capaces de vivir plenamente en el momento presente en vez de en la eterna abstracción sobre el futuro en la que vivimos hoy en día.
Tambien tendriamos que ser capaces de dejar de compararnos, de ultilizar al otro y sus logros como referentes para nuestra propia vida. De dejar de "querer ser diferente, mas , mejor, el ideal", y aceptarnos como somos, con lo bueno y lo dolorosamente malo, capitalizando en las virtudes y talentos y aceptando nuestras fallas, nuestros momentos oscuros y nuestras áreas no tan agradables. Nosotros no somos modelos y la vida no es un aviso publicitario.
Leer pues en la vida y en uno mismo las pistas para crearnos un traje de vida "a la medida" y no seguir en el absurdo empeño de vivir en el traje del otro.

Entonces propongo:


  1. Soltarnos de las viejas y limitantes creencias y dar el valiente Salto de Fe.

  2. Aguzar los sentidos y sintonizarnos con nosotros mismos y con la vida

  3. En el momento presente,

  4. Aceptando lo que somos y lo que la vida nos trae y haciendo lo mejor que podamos con ello

  5. Sin querer todo el tiempo que algo sea diferente

Tal vez esto seria un buen acercamiento para tratar de darle sentido a este nuevo mundo en el que nos ha tocado vivir, sin sufrir tanto y sin morir (al menos psicológicamente) en el intento.

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